Aparcamos sombrilla, toalla y arena: el deber llama en forma de rápido vistazo a la última ola (disculpas por el símil veraniego) de estrenos; además, recordamos lo que trajo la marea (ídem) siete días atrás; pero empezamos por lo que todavía huele a fresco:
*10 de julio:
-Más allá de la duda: a pesar del título, la opción más apetecible; antes de enfundarse de nuevo el traje de Gordon Gecko en la secuela de Wall Street, Michael Douglas peina canas como el fraudulento fiscal al que un periodista intenta dejar con el culo al aire… auto-inculpándose de un asesinato; Michael intentará devolverle la moneda con las mismas artimañanas que el plumilla pretende desvelar: es decir, inventando pruebas para condenarle; retorcido pero sugerente.
-Brüno: aquí llega de nuevo Sacha Baron Cohen con el objetivo de crear la misma polémica que, en su día, generó el inclasificable periodista kazajo Borat; ahora es un peluquero austríaco gay, pero bajo un pelaje diferente vuelve a esconderse el mismo camaleónico bromista dispuesto a llevar sus chanzas hasta el límite… y superarlo si es necesario.
-Paranoid Park: Gus Van Sant, skaters, una mezcla extraña que no promete nada del otro mundo.
-Un novio para mi mujer: Argentina (como país) no pasa por su mejor momento y su comedia parece haber perdido aquella efervescencia de unos años atrás (Nueve reinas, El hijo de la novia y otras); con todo, siempre es una alternativa más que potable.
-La proposición: Sandra Bullock, esa señora bastante cargante, que juega a la ambigüedad de “no soy guapa, pero sí graciosa, aunque por otra parte pienso dejarme la piel para aparecer como un bellezón”, también estrena comedia veraniega como hicieron antes Zellwegger y otras de la cuadrilla; altamente prescindible.
-V.O.S; Paintball: la resaca deja dos españoladas; la segunda, una de terror cuyo título lo dice todo, es de traca.
*3 de julio:
-Ice Age 3: Adelantada al 2 (marketing), la pandilla del deshielo se da de bruces con los dinosaurios; un paso lógico en el camino por alargar la saga; está por ver si retoma el pulso de la primera entrega o termina en las fauces del T-Rex (sí, una metáfora desafortunada).
-Delta: drama húngaro-alemán con incesto servido a orillas del Danubio; suena durillo.
-Despedidas: drama musical japonés, como suena.
-La última casa a la izquierda: y el género de terror que, de alguna manera, consigue mantenerse a flote, fabricando títulos como churros aunque todo esté inventado y los críos, a los 5 años, dejan de tener miedo a nada; los seguidores de Entourage reconocerán a Rhys Coiro, aka Billy Walsh (esperemos que haya hecho esto por la pasta; Walsh se habría negado en redondo).
-¡Disparadme!: esta cinta italiana es de 2006, lo cual dice bastante; ver enrolado a Omar Sharif da un poquillo de grima.
-Pagafantas: españolada sobre un pringado sin suerte con las mujeres, que le utilizan únicamente como amigo; dirige Borja Cobeaga, que estuvo nominado al Oscar en la categoría de mejor corto; en fin, parece que hará algo de dinerillo para endulzar el verano a los señores de la industria casera.
A todo esto, Transformers 2 ya ha pasado de los 600 kilos; tremendo. Veremos cuando la semana que viene llegue Harry Potter 6. Se avecina un interesante choque de trenes.

