Ya es oficial: Batman, El caballero oscuro, segunda entrega de la refundada franquicia, va a ser un pelotazo de escándalo. En Estados Unidos ha arrasado en su primer fin de semana. Ya el viernes había desbancado a Spiderman 3 como el estreno más fulgurante con más de 66 millones de dólares, pero es que hasta el final del domingo la cifra se disparó hasta superar los 153 millones, 2 más que la última (de momento) entrega del arácnido.
Sin lugar a dudas, la prematura muerte de Heath Ledger, que sucede a Jack Nicholson como Joker, ha creado una corriente de interés hacia la película que ha arrastrado a más gente todavía a las salas de cine. Sí, Batman estaba llamada a reventar el box office, pero que el joven y prometedor actor que encarna al villano de la función aparezca muerto en la cama, oficialmente tras una ingesta accidental de medicamentos (para siempre quedará la sombra de una posible sobredosis voluntaria), supone ese extra de morbo, si se quiere, que tal vez ha atraído a un segmento de la audiencia que, de otra manera, bien podría haber sido más reticente.
Desde luego, el caso de Batman, de la franquicia en realidad, es uno a estudiar, y en detalle, sobre todo porque contrasta vivamente con otros, como pueden ser Superman y, en menor medida, Hulk, y es todo un aviso para navegantes dirigido a otras macro-sagas como Spiderman y X-Men. Por partes, mientras Christopher Nolan (que había brillado con Memento y fallado con Insomnia) ha conseguido revitalizar por completo una franquicia moribunda, víctima de un Joel Schumacher más preocupado por los pezones del Bat-traje que por tratar al personaje con el mimo que se merecía, Bryan Singer se quedó corto en la revisión de una serie tan mítica como la del Hombre de Acero, pariendo una obra menor, con un protagonista menor (Brandon Routh) envuelto en una historia menor donde sólo se salvaba, y sin grandes alardes, Kevin Spacey como nuevo Lex Luthor.
Precisamente Singer venía de encandilar con las dos primeras entregas de X-Men, desfondada ya en su tercer capítulo: ahora se prepara el spin-off de Lobezno, y no parece la mejor manera de encarar con garantías el futuro de la franquicia, a no ser que esta opte por vivir de sub-productos como este y el film dedicado a Magneto: sí, es una opción, la de dar una película hasta cada protagonista, hasta que alguien se dé cuenta de que personajes menores (véase Catwoman) jamás tendrán tirón en la taquilla.
X-Men es una de las series que puede leer algo de interés en el éxito de Batman; mencionábamos a Hulk, pero es un caso un tanto atípico, habiendo refundado al personaje después de una sola entrega, la controvertida, por ser suave, interpretación del (por otra parte) genial Ang Lee. Es, desde luego, Spiderman quien más debe sacar en limpio del fulgurante nuevo Batman. Si realmente Tobey McGuire y Kirsten Dunst no se van a apear del carro del arácnido, y el señor Sam Raimi, en lugar de limitarse a producir, dirigirá de nuevo, es algo que me gustará ver; en todo caso, a los responsables de la franquicia no es improbable que les esté pasando una idea juguetona por la cabeza: ¿y si hacemos como con Batman, y empezamos de cero?
De acuerdo, el caso es diferente, Spiderman 3 volvió a recaudar muchos millones, pero había ya síntomas de fatiga, McGuire no se calló a la hora de expresar sus ganas de desmarcarse del personaje, so pena de quedar encasillado, Raimi dejó caer que producir sí, pero no dirigir… La disyuntiva no es fácil. Volver a empezar sería una opción, pero no podría hacerse de cero, porque, repito, la saga goza de buena salud, y no es necesario reinterpretar al personaje, como ha hecho Nolan matizando los orígenes del héroe y, sobre todo, oscureciendo la paleta argumental, huyendo de un personaje que había ido cayendo en el vodevil más hortera (increíble que George Clooney saliera indemne de su incursión…). Pero ahí queda esa posibilidad: otro actor, tal vez otra actriz, dejar la senda del Duende Verde para seguir la del Lagarto o el Cazador o los numerosos buenos villanos que tiene Spidey…
Volviendo al principio, El caballero oscuro va camino de batir, pulverizar y desmenuzar marcas y récords; desde luego, a nuestro país llegará el 13 de agosto subida a la cresta de la ola, en medio de un ambiente de euforia por su brutal acogida en Estados Unidos.


[...] esto al pairo del balance inicial de la segunda entrega de la refundada franquicia de Batman, que hacía presagiar que batiría todos los récords habidos y por haber. Pues no. O esto pega un vuelco inesperado, o el murciélago será el héroe más rico… pero [...]
Por: Batman flaquea fuera de casa « Celuloides en su jugo el Septiembre 9, 2008
a las 7:28 am