Ahora es sólo un recuerdo, pero en su momento, la huelga de los guionistas de Hollwyood tuvo en jaque a la industria, reportó pérdidas millonarias, echó a perder la gala de los Globos de Oro y puso en serio peligro la de los Oscar.
Los que le dan a la tecla reclamaron trincar más y demostraron que, efectivamente, la suya es una posición de poder: sin libretos, no hay películas (por más que muchos guiones sean plagios/remakes de otros previos). Parece obvio, siguiendo esta línea argumental, que una huelga de actores sería aún más traumática (aquí, tal vez, algunos vean el filón para dar el salto definitivo al cine hecho 100% por ordenador).
Pues bien, tal y como avanzábamos hace un tiempo, la huelga es una realidad y está sobre la mesa. Estos días, entre marchas y amenazas, se intenta llegar a una solución.

[...] perdidos y los expedientes X. Un año muy convulso en el que los actores no pararon de amenazar, amenazar, y en nuestro país hasta llorar. Ha sido un año para revisar películas inolvidables, y otras no [...]
Por: Lo que el 2008 se llevó « Celuloides en su jugo el Diciembre 31, 2008
a las 9:05 pm