¡Al fin! ¡Nuestras plegarias han sido escuchadas! Después de semanas, meses, llega el viernes y a uno se le ofrece, por primera vez en todo ese tiempo, parado ante el cine, la duda realmente razonable de cuál de las nuevas películas entrar a ver. Porque las alternativas vuelven a ser serias, y no consisten ya en optar por el aburrimiento o la risa (risa por lo patético, que no por lo gracioso, se entiende). En fin, se nota que se acercan los Oscar y que la cosa gana algunos enteros:
-Juno: la sorpresa indie de la temporada y de los premios de la Academia; el año pasado le tocó a la familia disfuncional de Pequeña Miss Sunshine; este, a la no menos “diferente” Juno, la chica preñada a los 16 que protagoniza una cinta que poco tiene que ver con los telefilmes de sobremesa de parecido arranque argumental; protagoniza esa chica con cara de mocosa llamada Ellen Page a la que, ojo, dentro de muy poco veremos triunfando (en plan Hollywood, se entiende); esta noche, atención, crítica aquí, en Celuloides en su jugo.
-John Rambo: no, no estáis soñando, vuelve el outsider más famoso y más grillado de la guerra de Vietnam y demás conflictos entre yankis valerosos y sádicos amarillos (así lo vería Rambo, vaya); Stallone, ese señor que defiende el uso de esteroides, hormonas y no ha dicho nada de la ketamina porque está peor visto, vuelve a ponerse en la piel de su “otro” personaje archifamoso a sus tiernos 61 añitos; avisados quedáis también: próximamente, crítica aquí, en Celuloides en su jugo, de mi partner Carlos.
-La escafandra y la mariposa: sí, la del papillon y la scaphandre, otra que también se ha colado, sin hacer ruido, en el tinglado de los Oscar; dirigie Julian Schnabel, el de Antes (sic) que anochezca, en un dramón tremendo sobre un tío al que una embolia deja, literalmente, atrapado dentro de su cuerpo, perfectamente consciente pero sin poder comunicarse más allá del parpadeo de sus ojos; sobre el papel, promete, y mucho.
-Monstruoso: ¡finalmente, aquí llega uno de los estrenos más esperados, que digo esperados, ansiados por la colonia freak!; Monstruoso, Cloverfield en USA, la película que ha marcado un antes y un después en el marketing viral, que ha exprimido hasta la última gota todas las posibilidades que ofrecen Internet y una campaña publicitaria muy, muy inteligente; los geek no saben si es buena pero llevan meses segregando más saliva que los perros de Paulov; J. J. Abrams, el tío que se ha forrado con Perdidos, sirve una nueva paranoia en forma de monstruo que irrumpe arrasando Nueva York; el argumento suena trillado… no, lo siguiente, en plan Godzilla en el siglo XXI, ¿pero a qué freak puede importarle?; los demás, atentos por si realmente, más allá del márketing, vale la pena.
-Ahora o nunca: contened el aliento, que lo bueno aún no ha acabado; lo que encabeza estas líneas es la penosa (para variar) traducción de The bucket list, película que enrola a Morgan Freeman y Jack Nicholson, ¡ahí es nada!, en una historia que, como su título original indica, versa sobre la lista de deseos incumplidos que se proponen acometer dos enfermos terminales; un auténtico lujo, tener compartiendo pantalla a semejantes monstruos del séptimo arte.
-Superdog: aquí empieza la habitual morralla; esto, aunque sobran las explicaciones, va de un super-perro; pero qué original…
-Déjate caer; My way: y hablando de morralla, no podía faltar la morralla por excelencia, la que se hace por aquí; por cierto, el domingo se celebra la gala de los Goya: que les aproveche.
