Así, así acaricia ya el Oscar el señor Javier Bardem: con la yema de los dedos. A punto de caramelo lo tiene, vamos. Hoy se han hecho buenos los pronósticos y ha tirado por tierra el penúltimo obstáculo: salir nominado. Algo que, con su carrerón precedente (multi-premiado, Globo de Oro incluido), más que obstáculo era mero trámite. Ahí, está en definitiva, colocado en una posición inmejorable para, ahora sí, llevarse el cabezón (la estatuilla) a casa.
El relumbrón de Bardem eclipsa un poco, y es una pena, la nueva nominación de Alberto Iglesias por su partitura para Cometas en el cielo (The kite runner). Desde aquí, la enhorabuena para él, igual que para Bardem.
Por lo demás, la ceremonia dejó poco lugar a las sorpresas. Están quienes deben estar, es decir, los grandes nombres, que da la impresión que se van a merendar a los newcomers, como dicen allá en USA; es decir: poco tiene que hacer Ellen Page, que ha deslumbrado en la indie Juno (y ya apuntaba en esa revisión de Caperucita Roja que es Hard Candy) con mujeres de la talla de Julie Christie, Cate Blanchett y Laura Linney. Entre los hombres, en cambio, todos tienen ya una sólida trayectoria a sus espaldas.
Expiación, Michael Clayton, No es país para viejos, Pozos de ambición (la pésima traducción del mucho más sugerente There will be blood) y Sweeney Todd parece que se repartirán la tostada, aunque siempre hay hueco, sobre todo en la parte técnica, para otras cintas.
Sabido es que rara resulta la selección que contenta a todos… En este sentido, y a bote pronto, uno echa en falta a David Cronenberg en el apartado de directores (menos mal, menos mal que sí está Viggo Mortensen, aunque todo apunta a que será el sobre-actuado Daniel Day-Lewis quien reverdezca los laureles de My left foot).
Una última cosa: en breve, pero sin prisa, que aún queda más de un mes, pondremos aquí nuestra personal quiniela; me comprometo a asumir mis errores como espero que lo haga, y sé que lo hará, mi partner Carlos.
*Actualización: con las prisas y la emoción del momento, hemos pasado por alto un par de detalles; el primero, que Expiación no ha mojado en director y actores; el segundo, que Cate Blanchett recoge el testigo (habitual) de los doblemente nominados, ya que opta a mejor actriz principal y secundaria.
