Es indudable la facilidad que Joe Wright tiene para hacer (buen) cine. Como ya demostró en la estupenda Orgullo y prejuicio (Pride & Prejudice, 2005), la fuerza visual que extrae de cada uno de los fotogramas de sus películas lo convierten en un superdotado en la narración cinematográfica. Expiación (Atonement, 2007), es una nueva muestra de genio en un género, el melodrámatico, en el que Wright se siente como pez en el agua.

Expiación es una historia basada en la novela de Ian Mc Ewan y situada en los años de entreguerras del siglo XX. Dos personajes descubren su amor en una villa de recreo de una importante famila inglesa. Una, Cecilia Tallis (Keira Knightley) es la hija de la susodicha acomodada familia, mientras que el otro, Robbie Turner (James McAvoy), el hijo de una empleada de la villa. Un amor improbable que se hará imposible cuando acusen de Robbie de agredir sexualmente una jovencita. Como hilo conductor, más o menos permanente, tenemos a la hermana pequeña de Cecilia, Briony, una niña imaginativa y confusa que tendrá un gran crucial en los acontecimientos.
La película no sólo se beneficia del talento visual del director, y de una argumento sólido e interesante. También sobresalen todos los actores, excepto Knightley, que no logra ofrecer un registro diferente al de sus últimos trabajos (lo cual, tampoco es necesariamente malo). La banda sonora es inquietante, y pone en guardia al espectador sobre lo que va a ver. Y el final es muy sorprendente.
A pesar de todo, Wright no logra un trabajo redondo. No lo hace porque el montaje resulta, sobre todo en la primera parte, algo confuso e innecesario. Más que experimentar con el lenguaje audiovisual, parece como si estuviera presumiendo de su prodigioso manejo de los elementos cinematográficos, olvidando al espectador y complicando una subtrama, la de la agresión sexual, que no tiene nada de misteriosa. Tanta elipsis temporal afecta al ritmo del film, sobre todo a su primera parte. En la segunda, con todo el pescado ya vendido, la película recupera el pulso y encima nos regala unas formidables imágenes sobre la retirada de los ingleses en Dunkerque en la IIGM.
Al final, otro salto temporal aún más desconcertante es salvado gracias a una corta, pero intensa aparición de Vanessa Redgrave. Quizás sea esta una película de digestión más pesada que Orgullo y prejuicio, uno de esos films que tienes que ver varias veces para disfrutarlos de principio a fin. Pocos directores se pueden permitir ese lujo. Wright sí.

[...] Expiación. Atesora muchas virtudes y pocos defectos, pero estos últimos hacen algo cansina la visualización [...]
Por: 2007 Top 10 (II): lo mejor del 2007 « Celuloides en su jugo el Febrero 7, 2008
a las 1:14 am
[...] no es que empezara tan mal el año. Expiación revisitaba con clase y tensión la Segunda Guerra Mundial y Los Crímenes de Oxford confirmaban que [...]
Por: Nefasto 2008 « Celuloides en su jugo el Enero 14, 2009
a las 11:09 am
Si las secuencias temporales resultan algo enrevesadas y algunas partes se hacen lentas es porque el director ha seguido con mucha fidelidad el libro en el cual se basa, cuyo estilo es de gran originalidad.
Estoy de acuerdo en que hay que ver varias veces el film para captar toda su esencia.
A pesar de todo, el conjunto continúa llevándose una alta puntuación
Por: Shahar88 el Febrero 17, 2009
a las 8:56 pm