Pues como quien no quiere la cosa, ya estamos a punto de celebrar la Navidad, una fiesta que, seguro, a muchos le causará una cierta desazón por la artificialidad en la que ha degenerado. Pero, para el cine, y también debería serlo para nosotros, la navidad es tiempo de esperanza, amor, y sobre todo tiempo de ver por milésima ver ¡Qué bello es vivir! (It´s a wonderful life, 1946), del maestro del optimismo Frank Capra. Con un fragmento de esta obra maestra queremos desear a todos los lectores, habituales y ocasionales, de Celuloides en su jugo:
¡¡FELIZ NAVIDAD!!
