Smallville, la serie que volvió a poner en el mapa audiovisual al célebre superhéroe de la DC Superman, lleva ya siete temporadas en los Estados Unidos (en España se está emitiendo la sexta). Mucho tiempo para una serie con una fórmula muy imaginativa pero limitada, y que sin embargo ha encontrado la manera de reinventarse con más o menos acierto.

Smallville narra las aventuras y desventuras de un adolescente Clark Kent, el hijo adoptado de unos granjeros de Kansas, que intentará sobrevivir al instituto mientras va descubriendo sus orígenes y sus poderes. O al menos esa era la intención inicial. Smallvile supo aunar de manera perfecta la mitología de un superhéroe conocido por todos gracias a los cómics y el cine (llegada a la Tierra en una nave desde el extinto planeta Kriptón, acogida de la familia Kent, el primer amor con Lana Lang, “alergia” a la kriptonita, etc) con un planteamiento moderno de una historia creada hace más de 80 años por Jerry Siegel y Joe Shuster. En la serie, la nave de Kal-El (nombre kriptoniano de Clark) cae en Smalville junto con una lluvia de meteoritos trasportadores de kriptonita. Este mineral transformará a muchos de sus habitantes dándoles increíbles poderes que generalmente usarán para provecho propio. Y el joven Superman, todavía ajeno a su destino superheroico, tendrá que pararles los pies.
Pero, aunque esta genial idea es el motor de los capítulos (y permite, además, un despliegue de efectos especiales bastante importante), no basta para justificar un éxito tan grande como el que ha tenido Smallville. La clave, como siempre, está en el desarrollo humano de los personajes. Clark está enamorado de Lana Lang, pero el secreto de sus poderes (necesario para salvaguardar la seguridad de sus seres queridos) le impide avanzar en su relación, que se ha convertido ya en un culebrón en el que nos tememos, francamente, lo peor. Y es que, por mucho que los guionistas compliquen el asunto, el futuro de los personajes ya está escrito, y en el amor ese futuro se llama Lois Lane.
Precisamente, otra de las señas de identidad de Smallville ha sido rodear al joven Clark de todos los personajes importantes de su futuro. Así, su archienemigo Lex Luthor se convierte aquí en un hijo de papá que llega a Smallville a labrarse un futuro como empresario en una de las fábricas de su padre Lionel, y pronto se convertirá en amigo de Clark. Lois Lane aparece en la cuarta temporada como prima de Chloe Sullivan, una amiga de nuestro protagonista que lleva un periódico de instituto. Y, ocasionalmente, irán saliendo otros conocidos personajes como Perry White (futuro director del Daily Planet) o Jimmy Olsen, e incluso superhéroes de la factoría DC en estado embrionario (Flash, Aquaman, etc).
Las dos primeras temporadas son maravillosas, ya que las tramas se centran en los conflictos amorosos y adolescentes de los protagonistas mientras Clark va aprendiendo a dominar los nuevos poderes que le van surgiendo. Después las cosas se van complicando bastante más: hay conflictos inter-espaciales, atentados, lobotomías, posesiones, secuestros, secuestros y más secuestros y muchas, muchas pérdidas de conocimiento. Tantas como finales de capítulos, ya que cada vez que Clark tiene que rescatar a alguien el malo golpea previamente al secuestrado (que suele ser Lana, por cierto), y así se desmaya y no pueden ver cómo usa sus poderes. Será la suerte del superhéroe…
A pesar de este desvirtuación del concepto original, lógico después de siete temporadas, la serie se mantiene con buenos capítulos, aunque imposibles de seguir para el no iniciado. Los actores están tan acostumbrados a su papel que todo funciona como un reloj. Tom Welling es el encargado de llevar la responsabilidad de la S gigante, y ha triunfado/encasillado a pesar de tener 30 tacos e interpretar a un personaje de 18 (ahora ya va a la Universidad). Kristin Kreuk pone su carita angelical para Lana Lang, aunque ha ido perdiendo fuelle con el tiempo. Michael Rosenbaum es, quizás, el único actor de verdad que participa en la serie (junto con John Glover) y clava su Lex Luthor dubitante entre el bien y el mal.
En resumidas cuentas, Smallville ha demostrado que la fórmula “culebrón superheroico” no está agotada para delicia de los fans del hombre de acero. En España cuenta con una legión de seguidores que no se amedrentan ni con la pésima programación de la serie que ha realizado TVE en los últimos años. Afortunadamente, siempre quedará el DVD.


son las mejores series me encanta. te amo clark
Por: Aguid Saraì el Diciembre 9, 2007
a las 1:51 am
Yo, sin llegar a tanto, también considero a Tom Welling como un digno Clark Kent. Aunque eso no tiene nada que ver con su aptitud para la actuación, que no es mucha.
Por: Carlos el Diciembre 9, 2007
a las 1:53 am
Una de mis series favoritas.. Smallville, no solo por clark kent…. jaja
Por: claudia el Mayo 4, 2008
a las 11:27 pm
hola a todos quiero que sepan que esta serie es super bien me encanta por que es super buena y sus actores son super disiplinados espero que sigan haci como lo han hecho todo este tiempo que han tenido exito en todas parte me lo imajino . bueno que dios lo vendigas a todos y que tengan exito se despide de todos albanela es de venezuela besos a todos los extraa mucho besosssssssssssssssssssssssssssss
Por: albanela el Mayo 10, 2008
a las 10:53 pm
[...] como 24, comedias de la calidad de Entourage y otros destinados al mero entretenimiento, como Smallville; eso, sin olvidarnos de series míticas de la talla de Expediente [...]
Por: Celuloides cumple dos años de vida « Celuloides en su jugo el Octubre 15, 2009
a las 1:37 am