Posteado por: Carlos | Noviembre 8, 2009

Celda 211

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Para los que siempre han defendido (entre ellos, este humilde blog) que otro cine español no sólo es posible, sino necesario, Celda 211 es un soplo de aire fresco que justifica por sí sólo la adquisición de una entrada de cine. Y no es poco, porque realizar un thriller carcelario en España y hacerlo bajo las premisas de una película de género, con un estilo valiente y a la vez sincero con el espectador, tiene mucho mérito. Un mérito que le corresponde enteramente a su director, Daniel Monzón, que lleva ya algún tiempo atrayéndonos a la gran pantalla con propuestas atractivas ya sea en el género de la fantasía (El corazón del guerero, 2000) o de la ciencia ficción (La Caja Kovax, 2006). Algo tendrá que ver también que, para los guiones de sus películas, cuente con la colaboración de Jorge Guerricaecheverrría, un habitual en las películas de Alex de la Iglesia y de cuyas manos han salido guiones como Acción Mutante (1993), El día de la bestia (1995), La comunidad (2000) o Nos miran (2002). Es decir, cine de género, aunque sea made in spain.

Para Celda 211, Monzón y Guerricaecheverría adaptan la obra homónima de Francisco Pérez Gandull, para atraparnos en la pesadilla de un funcionario de prisiones que se ve envuelto en un motín de presos en su primer día de trabajo en la cárcel. Para sobrevivir, el funcionario se hará pasar por presidiario, y tendrá que alimentar ese engaño mientras espera que los de fuera le rescaten. En este conflicto se mueve (bien) la película en la primera parte del metraje, con tensión creciente, personajes y diálogos bien construidos y una efectista puesta en escena. En la segunda parte un giro bastante inesperado cargará las tintas de la película hacia el drama, provocando una perdida de ritmo pero incrementando la intensidad de la historia.

Este cambio de orientación es, quizás, lo mejor y lo peor de la película. Por un lado, eleva la calidad del film al no encorsetarse sólo con escenas de acción y obliga a los actores a un sobreesfuerzo que cumplen, por lo general, con creces. Por el otro, rompe con ese maravilloso suspense inicial para instalarse en lo melodramático, y deja sin sentido cualquier happy end (que es, en definitiva, lo que el espectador espera de un thriller). Los buenos dejan de ser buenos y los malos ya no son tan malos, y en esa dicotomía la película sólo produce insatisfacción.

A pesar de ello, Celda 211 es una película con muchos argumentos a su favor. Monzon dirige al espectador a un laberinto sin salida con el aplomo y  la seguridad de un John McTiernan. Los actores están estupendos, empezando por el grandioso Luis Tosar, que interpreta al líder de los amotinados, y su dupla, Alberto Amman, el sufrido funcionario, que no desmerece en nada el trabajo de Tosar. De hecho, Amman acaba monopolizando el film en su recta final, en la que explota su faceta más dramática, mientras que Tosar parece más cómodo en la primera parte, más visual. Antonio Resines, en un papel sin duda controvertido, Carlos Bardém, Marta Etura y Vicente Romero, destacan también entre la multitud de personajes del film.

No es cine de Hollywood, pero es buen cine de género. Muchas veces tampoco hace falta más.

Posteado por: Pablo | Noviembre 6, 2009

Estrenos 6 de noviembre

Esto puede ser histórico: habría que repasar los anales de Celuloides, pero al margen de Ágora, que al fin y al cabo es una superproducción, por una vez abriremos nuestra previa a los estrenos del fin de semana apostando por una película española. Sí, como suena. A bote pronto, es posible que El Orfanato y REC gozaran de igual privilegio, pero en ambos casos llegaron precedidas de importante bombo mediático. Lo dicho: histórico. He aquí las causas:

-Celda 211: Daniel Monzón, un tío que desde el principio demostró ganas por hacer cosas diferentes, y salirse de la adocenada cadena de montaje del cine patrio, se saca de la manga un thriller carcelario y, de pronto, todo el mundo, incluido el sr. Boyero, bebe los vientos por esta película. Aunque suene a broma, que te digan que “no parece una pelícua hecha en este país” es para encajarlo como un enorme elogio. Pues eso. Los que la han visto no dudan en asegurar que es de lo mejorcito que se ha parido por estos pagos en mucho tiempo. Cine de verdad, al fin. Con el gallego Luis Tosar como reclamo, haciendo de tío muy chungo, se nos cuenta a golpe de adrenalina la historia de un funcionario de prisiones que, por accidente, queda recluido con lo peorcito de cada casa. Muy buena pinta. Pegas: Resines y Carlos Bardem, sí, el hermanísimo de Javier.

-The Box: Richard Kelly era prácticamente un crío, un veinteañero, cuando parió la estupenda Donnie Darko, una rara avis, una friquez de difícil clasificación con un Jake Gyllenhaal que lo bordaba (y Patrick Swayze haciendo de un pavo que daba bastante mal rollito), un guión para enmarcar y una historia que deslumbraba como un fogonazo en la noche. Después se echó a perder o a dormir o directamente aquello era todo, y nunca más volvería a estar a la altura… El caso es que vuelve con este, digamos, thriller con ribetes de terror, en el que tenemos a una parejita (Cameron Díaz, buf, y James “Cíclope” Marsden) enfrentada al durísimo dilema de abrir una caja (de ahí el título) que les puede reportar mucha pasta pero implicará la muerte de alguien. Se supone que, de ahí en adelante, vendrá el despiporre… pero en muchos casos lo que sucede es que el bizcocho se desinfla y lo que sale del horno es un guiñapo. Habrá que esperar a verla.

-Pandorum: Hablando de cosas raras… Una de ciencia-ficción a bordo de una nave en la que suceden cosas que dan muy mala espina. Por ahí danda Dennis Quaid, el hombre, que se resiste a dejarlo por el bien del cine. Le acompaña Ben Foster, visto en X-Men 2 con unas alitas, y no precisamente de pollo.

-Siempre a tu lado: Vaya, Richard Gere, otro que no estaba “muerto”, que estaba de parranda… con un perrito muy mono, sí, que ahora le ha dado por los animalitos. ¿Introducirá al chucho en la sabiduría budista el bueno de Richi?

-Julie y Julia: Esta señora sí que es incombustible. Se quejan las demás de su quinta que todos los papeles buenos se los lleva Meryl Streep. Por eso Glenn Close tiene que triunfar en televisión (Damages) y las demás se quedan a dos velas. Aquí la Streep encarna a una mujer que existió, Julia Child, famosa por su libro de recetas. Una chica quiere emularla y escribirlo en un blog… por aquello de darle a la cosa una apariencia 2.0.

-Ahora sí, morralla española: Eloise; A la deriva.

Posteado por: Pablo | Noviembre 5, 2009

Ser o no ser

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Hace cosa de mes y medio analizábamos cierta película, Malditos Bastardos, con la que Quentin Tarantino volvía a demostrar que sus mejores días han pasado. El director de Pulp Fiction alardeaba de haber bastardizado la Segunda Guerra Mundial, el nazismo, Hitler y todo el/lo que le había venido en gana. Tremendo mérito el suyo en pleno 2009, más de 60 años después de acabada la guerra y con la mismísima Alemania parodiando al Führer. Cuando realmente tuvo mérito enfrentarse, mediante el finísimo estilete de la comedia, al Tercer Reich y sus atrocidades, fue en pleno auge de la locura nazi. ¿1942, por ejemplo? Pues ese es precisamente el año del estreno de Ser o no ser (To be or not to be).

He aquí la premisa argumental: Alemania invade Polonia y cambia para siempre la plácida existencia de los polacos; incluida la de una compañía teatral. Un admirador de la actriz más famosa de Varsovia, a la sazón aviador de la RAF, detecta un complot para terminar con la resistencia, personificado en un cierto profesor que lleva consigo una lista de nombres de mortales consecuencias. El aviador contacta con la actriz y esta, a su vez, con su marido, de tal forma que el plan acaba siendo conocido por la compañía en pleno. La comedia está servida. Disfraces, confusiones, equívocos, malentendidos y, sobre todo, mucho teatro, enredan una trama que avanza a golpe de sublimes líneas de guión y logradísimos gags, siempre con los nazis como objetivo de los dardos y siempre mediante humor del bueno, del fino, del inteligente; sí, de ese del que debería tomar buena nota Tarantino.

A Ernst Lubitsch podríamos estarle eternamente agradecidos por el mero hecho de haber servido de inspiración para el gran, grandísimo (parafraseando una línea de Ser o no ser) Billy Wilder, quien profesaba una admiración sin límites por el cineasta berlinés. Pero este se ganó con creces su lugar en el Olimpo con un puñado de películas estupendas, entre las cuales brilla esta que nos ocupa con luz propia. Parodiar el nazismo con tanta sabiduría y buen gusto está al alcance de pocos. En su propósito le ayudó un elenco de brillantes actores con dos por encima del resto. La legendaria Carole Lombard, que falleció poco después en un accidente de avión, pero tuvo tiempo de dejar uno de los sensuales e inteligentes despliegues con los que se merendaba la pantalla; y Jack Benny, una estrella en Estados Unidos por sus papeles en la televisión y la radio, pero que aquí demostró toneladas de talento a la hora de meterse en el pellejo del desconfiado, algo socarrón y un pelín acomplejado (sobre la tablas) Joseph Tura.

Ser o no ser es una de esas películas que se proyectan constantemente en las aulas, bien como ejemplo de hacer cine, bien para explicar la historia de nuestro tiempo, concretamente ese período tan execrable que fue el nazismo. Viva muestra del impacto de la película de Lubistch, que no debe medirse en premios (sólo una nominación al Oscar, que no fraguó, y por la música) sino en cómo, hoy en día, sigue conmoviendo, deleitando y, sobre todo, haciendo pensar. Pensar: exactamente lo que hacían el director alemán y otros hombres con talento que contribuyeron a levantar Hollywood…

Sí, lo que otros, ahora, tratan de derribar a base de mediocridad.

Posteado por: Pablo | Noviembre 4, 2009

Roma

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Si es cierto, como decía el anuncio (tal vez no de forma literal), que la primera impresión es la que cuenta, la primera impresión al ver Roma es la de una serie de altísimo presupuesto y encomiable vocación de resultar lo más fiel posible a la realidad que describe, en este caso, el Imperio Romano entre los años 52 y 30 antes de Cristo, dividos en dos períodos, los correspondientes a las dos temporadas que se rodaron.

La fidelidad, lógicamente, es más sencilla con un buen presupuesto, pero se adivina una ardua labor de investigación. No en vano, llama la atención la profusión de ritos y ceremonias con que se salpica la trama, que podrán resultar accesorios, pero que enriquecen tremendamente el conjunto.

Lo del presupuesto no es ninguna tontería: para Roma se construyó el mayor set jamás concebido al aire libre para una producción de ficción. El resultado es brutal. El Foro impacta a pesar de que su tamaño es un 60 por ciento del original. Para la escena del triunfo de César se utilizó a 750 personas, entre actores y extras: palabras mayores si hablamos de una serie. Cifras que dan una medida del poderío económico que respaldaba esta ficción… y que ayudan a entender la tragedia que supuso que ardiera parte del set en los míticos estudios romanos de Cinecittá.

Yendo al meollo de la serie, ya se ha adelantado que el sustrato argumental es la riquísima historia de Roma a lo largo de algo más de dos décadas, con el asesinato de César como bisagra entre temporadas. Riquísima porque incluso en tan pequeña porción tienen cabida infinidad de batallas, asesinatos, intrigas y escarceos amorosos como para que el resultado sea un fresco poderosamente atractivo y atrayente. Pocas civilizaciones tienen tanto que contar como la romana, porque el suyo fue un ejemplo de triunfo… y derrota, de ascensión y caída, éxito y fracaso. Los excesos de los ricos y poderosos contrastaban viva/violentamente con las miserias de los pobres y débiles. Roma, como lo fue la Antigüedad, fue un crisol de contrastes. Fue el Imperio que, en su afán por dominarlo todo, dio entrada, en tan remota época, a la tan traída y llevada hoy en día globalización. Decenas de nacionalidades comenzaron a pulular por las calles del epicentro del Imperio, el corazón podrido de una manzana menos sana de lo que los bienpensados pudieran sospechar: prostitutas, legionarios licenciados, ladrones, asesinos, intrigantes, esclavos, libertos… esos eran los vecinos de la auténtica Roma; junto a ellos, las capas humildes de trabajadores; y por encima, la nobleza. Un cuadro que Roma pinta a la perfección.

El triunvirato creador y escritor (Heller, MacDonald y Millius, este último director de Conan el Bárbaro y ¡guionista de Apocalypse Now!) acierta al entregar las riendas de la trama a las grandes figuras, sí, a los Julio César, Marco Antonio, Cleopatra, Cicerón y compañía, pero sobre todo, a los legionarios Lucio Voreno y Tito Pullo, comedido e inteligente uno, visceral y algo torpe el otro, perfectos contrapuntos respectivos y pareja excepcional. Suyos son los ojos que asisten a buena parte de los dramas y comedias que engarzan el devenir de los acontecimientos, lo cual, es cierto, obliga a situarles en prácticamente todos los hechos reseñables, y si bien esto sería difícil de sostener desde un punto de vista histórico, su presencia está resuelta de forma cuando no ocurrente, sí imaginativa, de tal forma que nunca llega a chirriar.

Roma sólo gozó dos temporadas, y es una lástima, porque funciona tanto como vehículo de ficción como herramienta didáctica. Se saborea la inmersión que proporciona en tan fascinante época en la misma medida en que se gozan los tremendos sucesos en que se ven envueltos los protagonistas. No en vano, lo que estaba en juego era la existencia y supervivencia de una de las civilizaciones más convulsas de la Historia. Excelentes guiones y excelentes interpretaciones para una serie de obligada visión.

Posteado por: Pablo | Noviembre 3, 2009

Adiós a José Luis López Vázquez

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Nos deja uno de los grandes, uno de los mejores, de los buenos actores que ha dado este país. Ha muerto José Luis López Vázquez a los 87 años. En su currículum, más de 200 películas, tanto comedias como dramas, así como papeles en teatro y televisión.

Con una labor tan extensa e intensa, resulta complicado y arriesgado destacar unos títulos por encima de otros, pero los que siguen no defraudarán: El pisito (1959), Plácido (1961), Atraco a las tres (1962), El verdugo (1963), Mi querida señorita y La cabina (1972) y La Escopeta Nacional (1978). Películas en las que brilló y demostró su talla como actor, aunque todo es más fácil trabajando con gente como Berlanga, Azcona, Forqué, Mercero y Armiñán.

En pleno 2009, el único lunar que podríamos detectar es que su figura pase desapercibida para las nuevas generaciones, las que no han crecido con su cine o, en su defecto, las que no se acercan a él por esa lejanía tanto formal como conceptual que impone el tiempo. El consuelo es saber que bastan cinco minutos de alguna de sus memorables interpretaciones para que desaparezcan los prejuicios.

Descanse en paz.

Posteado por: Pablo | Octubre 30, 2009

Estrenos 30 de octubre

Es difícil recordar un fin de semana tan, tan, tan sumamente pobre en lo que a estrenos se refiere. Soltar cosas de tal calibre es arrojar piedras sobre nuestro propio tejado. Lo sabemos. Pero es nuestro deber, en no menor medida que informar, el denunciar el lamentable estado en el que se haya sumido el séptimo ¿arte? Ojito a lo que viene que es para agarrarlo con pinzas y arrojarlo al mar:

-Mi vecino Totoro: Cómo andará el patio para que proyecten esta cinta de ¡1988! del maestro de la animación nipona Hayao Miyazaki, el hombre detrás de títulos como La princesa Mononoke, Porco Rosso y, por encima de todas, la maravillosa El viaje de Chihiro. 21 años después de su lanzamiento… Mi vecino Totoro es nuestro estreno favorito. Vivir para ver.

-Sin nombre: Cinta mejicana que consiguió dos premios en el Festival de Sundance y que viene precedida por excelentes críticas. Duro retrato de lo perra que llega a ser la vida en el Tercer Mundo, a través de las vivencias de una chica hondureña y un chaval mejicano. Una opción para los que gustan de lo alternativo.

-Adam: Comedia romántica en cuyo reparto sólo nos suena Rose Byrne, de la que esperábamos mejores logros visto su buen hacer en Troya (Briseida, el rollito de Aquiles).

-Dance Movie: Turno para las pelis de bailes en el sub-sub-género de la parodia. Altamente prescindible.

-El Destino Final 3D: Bajo la coartada de las tres dimensiones, nos llega la cuarta entrega de una saga que, honestamente, un servidor jamás creyó que daría para tanto. Siendo la primera interesante, como mucho, y siempre teniendo en cuenta sus numerosas limitaciones, asombra comprobar que siguen exprimiendo el limón. Aterriza en pleno Halloween: tendrá su cierto éxito.

-Home, ¿dulce hogar?: Producción franco-suizo-belga en la que tenemos a Isabelle Huppert como cara conocida. Previsión: batacazo.

-Morralla española: Trash, Petit Indi, Castillos de cartón.

Posteado por: Carlos | Octubre 28, 2009

“Me preocupa más el público que la gente de mi gremio”

El director Fran Casanova.

Actor, guionista, director, camarógrafo, doble de Leonardo Sbaraglia… el polifacético Fran Casanova es uno de los creadores más conocidos y seguidos de la Red. Su pasión por el cine y su sueño por triunfar como director le han llevado a realizar sus propios cortos casi de manera autodidacta y a trasmitir el fenómeno fan film por medios de comunicación de toda España. RNE, Canal+, Telemadrid, El País, Fotogramas y un largo etcétera le han entrevistado sobre este subgénero, nacido en Internet, en el que los fans reinterpretan a sus personajes favoritos del celuloide. Su último fan film, Indiana Jones y la Búsqueda del Ídolo Perdido, acaba de ganar el primer premio en el Tri-City Independent / Fan Film Festival  celebrado en Richland (EEUU). Los autores de este blog conocimos a Casanova hace cinco años, cuando trabajábamos para el periódico universitario El Rotativo. En una entrevista en un McDonalds de la capital Casanova se mostró tan entusiasmado por sus películas como hoy en día. Años más tarde le entrevisté para el programa La luna, de la Cadena COPE. Y como no hay dos sin tres, volvemos a hablar con Fran Casanova para preguntarle por sus proyectos más inmediatos.

Pregunta: Antes de nada, enhorabuena por el premio, ¿qué supone para ti este nuevo reconocimiento?

Respuesta: Es un premio bastante importante, el festival es bastante conocido. Había veinte cortos seleccionados que eran bastante buenos. Es una referencia, ya que un corto basado en una película no puede recibir ninguna compensación económica por el tema del copyright.  Pero fueron ellos los que se pudieron en contacto conmigo a raíz del estreno de mi corto en la Comic-Con de Nueva York.  La verdad es que el movimiento fan ha quedado muy satisfecho  con el resultado.  Yo siempre he tenido la suerte de conectar con el público y lograr que pasen un buen rato.

P: ¿Lo consideras el mejor de tus cuatro fan films sobre Indiana Jones?

R: Sin duda. Es el más completo, sobre todo en el aspecto de producción: hay más localizaciones, hay más atrezzo… Pero la forma sigue siendo exactamente la misma que cuando en el año 99 hice el primer corto (Indiana Jones y el tesoro oculto): rodar con el mismo grupo de amigos de siempre.

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Fran Casanova y su Indiana Jones: Rafa Rodríguez.

P: ¿Cómo empezaste en el mundo de los fan film?

R: Pues rodando ese corto (Indiana Jones y el tesoro oculto). Yo no había estudiado ni leído nada, sólo había visto mucho cine. Soy un gran admirador de Steven Spielberg , me encanta el género de aventuras y creo que Indiana Jones en una figura iconográfica en el género. Quería hacer un homenaje personal a su gran trabajo. Cuando yo lo lancé, fue el primer corto de Indy en Internet. Recuerdo que también estaba Troops, un corto de Star Wars sobre las tropas de asalto con un humor negro tipo Cops. Y a raíz de ese corto el género fan film fue creciendo y hoy en día tienes fan films de todo y muy currados.

P: ¿Te da miedo que los fan films te acaben encasillando?

R: La verdad que no. En todo caso, me han dado bastante a conocer. Siempre he intentado que sean cortos bastante fieles a las películas, no he hecho cosas paródicas. He hecho nuevas aventuras de Indiana Jones. Y la gente ha captado el espíritu de las películas clásicas en los cortos y tienen bastante respeto con el resultado.

P: ¿Qué percepción tienen de ti y de tu trabajo el resto de directores de cortos en España? ¿Ven los fan films como una excentricidad?

R: A mí me preocupa más el público que la gente de mi gremio. Es el público el que va a pagar mis películas y el que las va a disfrutar. Yo intento alejarme del tema este del artista. Creo que el arte es muy amplio y da cabida a todos. Lo que es importante son las cosas bien hechas, da igual que sea una película intimista de autor que una de ciencia ficción.

P: ¿Sientes que haces un cine alejado de los estándares del cine español?

R: La verdad es que me siento un poco en el país equivocado. Mucha gente me lo ha dicho. Pero está bien intentar que aquí se hagan otras cosas. A veces me siento un poco luchando contracorriente, pero recibes la energía de la gente y tiras para delante.

P: Además de Indy, te has atrevido con Star Wars (Jedi: Forjando su destino) y El Señor de los Anillos (La pesadilla de Frodo). ¿Qué otros universos cinéfilos te gustaría tocar en el futuro?

Fran Casanova posa en el Retiro de Madrid.

R: Hice éstas porque soy un gran fan de las películas. Me gustaría acabar dirigiendo u na película de Batman, Spiderman o Flash. He coleccionado sus cómics desde pequeñito.

P: ¿Alguna vez Lucas Arts ha contactado contigo a raíz de tus cortos?

R: Ellos tienen constancia de mi trabajo, y lo sé por medio de su abogado.

P: Hablemos de tus trabajos más personales. En el corto Merry Christmas la protagonista es la conocida Pilar Rubio. ¿Cómo surgió su colaboración?

R: Fue porque Pedro Martín, el otro actor del corto y amigo mío de toda la vida, trabajó con ella en un spot para una marca de gasolinas en Italia.  Cuando yo hice el guión, él me comentó lo de Pilar. Yo le mandé mis anteriores trabajos y el guión, y ella aceptó encantada. Se portó genial, es muy sencilla y muy currante. Y eso que se rodó en Navidades y hacía muchísimo frío. Fueron cuatro noches de rodaje.

P: Además, rodaste en blanco y negro…

R: El corto es mi homenaje a las películas de suspense de los 50. Por eso es en blanco y negro, y por eso ella tiene ese look en el vestuario y en el maquillaje.

P: También has hecho tus pinitos en el mundo del videoclip para el grupo Delco. El videoclip, para la canción Sara, recuerda un poco a la serie Perdidos

R: Sí, la gente lo dice. Cuando hice el videoclip la serie estaba comenzando. Soy muy fan de la serie, pero la verdad es que no la tome como referencia. Fue el bajista el que me propuso hacer el videoclip, dejándome libertad absoluta. La canción me inspiró la idea de esta persona que naufraga en una isla e intenta salir para adelante dejando atrás su pasado para buscar una nueva vida.

P: Tú último proyecto es Campo de batalla, el primer corto en el que has conseguido el apoyo de una productora (Carisma Films). ¿Cómo conseguiste la financiación?

R: La fórmula que he usado siempre, que es la de yo me lo guiso todo, no podía hacerla con Campo de batalla porque es un producto mucho más delicado y quería un acabado lo más profesional posible. Y para esto necesitaba un equipo y dinero. Entonces decidí presentar el guión en la escuela de cine donde había estudiado, Séptima Ars. Les propuse que fueran la productora del corto y que alumnos y profesores formaran el equipo técnico. Y ahí empezó todo. Luego se unió Carisma Films.

P: ¿Qué nos puedes adelantar de Campo de batalla?

R: El corto ya está montado y creo que va a funcionar bastante bien en festivales. He intentado que fuera mucho más personal que mis anteriores trabajos. He ahondado más en el guión. Pero no quiero contar nada porque hay que ver el corto sabiendo lo menos posible de qué va. Sólo decir que el protagonista es un soldado republicano que está atacando una trinchera nacional, y en esta trinchera se percata de que hay un niño. Mi intención es que el espectador se sienta parte de ese grupito de soldados que aparece al principio. La acción se ve siempre desde dentro de ese grupo, no desde fuera. Es un corto con muchísima carga dramática.

P: ¿Qué esperas de Campo de batalla?

R: Yo espero que sea un punto de inflexión en mi carrera. Imagina pasar del corto de Indy, que éramos cuatro personas, a más de 50 en el equipo técnico de Campo de batalla. El corto es muy completo y espero que a quien lo vea le haga pensar y le deje cosas por dentro.

P: Por último, ¿para cuándo un largo?

R: Tengo unas posibles productoras interesados en un guión en el que trabajamos Pedro Martín y yo.  Es una película de miedo, ahora que el terror está bastante de moda. Es una historia con la que estoy muy contento y que tiene un enfoque muy original.

Posteado por: Carlos | Octubre 26, 2009

Primera imagen del nuevo Equipo A

Hoy, el mundo del cine se levanta revolucionado. Los medios hacen correr ríos de tinta con la noticia, la hipertensión de los blogeros tiene en jaque a los hospitales, los foros echan humo, twitter se colapsa… ¿Acaso ha rectificado el Ministerio de Cultura la calificación de película pornográfica dada a Saw VI? Ya le gustaría a Disney (Porno y Disney… uf, que dos frases más confusas). ¿Habran cerrado el grifo de las subvenciones a las películas españolas para apostar por una competencia de mayor calidad? Tampoco, ya que el paro subiría tanto que el Gobierno se vería obligado a contratarlos para hacer series en La2. ¿Clint Easwood vuelve a España para hacer westerns? ¿Han hecho urbanizable parte del labio inferior de Angelina Jolie? ¿George Lucas anuncia un crossover entre Indiana Jones y Star Wars? Nada de todo eso… ¿Qué ha sucedido hoy, pues, para que haya tanto revuelo? La respuesta en la imagen que publicamos a continuación.

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En 1972 cuatro de los mejores hombres del ejercito norteamericano que formaban un comando, fueron encarcelados por un delito que no habian cometido. No tardaron en fugarse de la prision en la que se encontraban recluidos para realizar 99 episodios de una serie de televisión de fama mundial. Hoy, 22 años después, todavia buscados por el gobierno sobreviven como soldados de fortuna. Si usted no tiene nada que hacer en el verano de 2010 y los encuentra, quizas pueda contratarlos por 10 eurazos más palomitas.

Ellos son… EL (nuevo) EQUIPO A.

Pues eso, que vuelve el Equipo A en una película producida por Ridley y Tony Scott y dirigida por Joe Carnahan(Ases Calientes) y de la que ya tenemos esta primera fotografía. El nuevo coronel John Annibal Smith es Liam Neeson, que en la fotografía parece calcado a George Peppard. Esperemos que no sea sólo por el photoshop. Bradley Cooper es el teniente Templeton, más conocido en España como Fénix, Quinton Rampage Jackson dará vida a MA Baracus (¿por qué no Mr. T? Si está igual…) y Sharlton Copley al capitán Murdock. La productora aún no ha confirmado si morirá o no algún malo en la película.

Me sigo quedando con los originales.

Posteado por: Pablo | Octubre 26, 2009

Ágora

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Se toma tanto tiempo Alejandro Amenábar entre película y película que no cabe sino esperar que el resultado final resulte, si no brillamente, al menos altamente trabajado. No se puede reprochar falta de tesón en Ágora por lograr un producto impecable. La brillantez, en cambio, como no surge del sudor de la frente, como no es palpable sino intangible, es más difícil de rastrear en esta aproximación a la Alejandría del siglo IV después de Cristo.

Período convulso, el marco es inmejorable para que Amenábar lo utilice como crisol de sus tribulaciones religiosas. Reconoce el cineasta haber realizado el trayecto católico-ateo-agnóstico. Tres estadios como son tres los credos se cruzan, a menudo con violencia, en su película: los paganos, los cristianos y los judíos. He aquí la veta político-histórica. Al tiempo, otra, la que enhebra la protagonista, Hipatia: la astronomía, la ciencia que le dio un reconocimiento tan difuminado con el paso del tiempo como el esplendor de la arrasada Biblioteca alejandrina. Hipatia es una rareza por los cuatro costados: profesora y consejera del prefecto en una machocracia; la clásica “mujer fuerte” que no se arruga bajo ninguna circunstancia; y, por encima, alguien que no se posiciona cuando todos, ya sea por medrar o salvar el pellejo, abrazan la confesión más oportuna. Como Hipatia, Rachel Weisz demuestra su talla como actriz. Básicamente debe manejar dos registros: apasionarse, cuando descubre algo, y sufrir. Ambas suertes las maneja de forma sobresaliente.

El problema de Ágora, el problema de Amenábar, es que no se decanta. No despacha una película estrictamente de época, como tampoco se obsesiona con lo astronómico. Picotea entre las disputas teológicas, que derivan en políticas, y los avances científicos, saltando de las unas a los otros según le conviene a él… quizás por encima de lo que le conviene a la película. Como fresco histórico no defrauda pero tampoco impacta. El caudal astronómico llega a hacerse pesado en algún momento, cuando se teme por la posibilidad de un empacho de órbitas, rotaciones y teorías. No está tanto al servicio de la historia como del retrato de Hipatia. Aunque quizás, al espectador, le bastara una pincelada aquí y más brochazos en lo meramente mundano.

O tal vez no. Tal vez ese tiempo que se toma Amenábar tiene que deparar, irremediablemente, un producto de digestión lenta, con un punto de dificultad. Desde luego, no se entrega a la pirotecnia de Troya o Alejandro. Tampoco lo que sirve es de factura épica. Quizás el problema resida en centrarse en una señora que vivió en una época apasionante, sí, por turbulenta, pero no olvidemos que se dedicaba a la astronomía, con las limitaciones que esto conlleva.

Claro: en todo lo demás, en el avance a lo bruto del cristianismo, hay mucha más tela que cortar; Amenábar se toma su tiempo y nadie podrá reprocharle ligereza. Pero falta un punto de, por llamarlo de alguna manera, mala leche. Todos, hasta los malos, se conducen con bastante contención. Por eso el resultado es tan pulcro. Amenábar no quiere tachones ni renglones torcidos. Hasta aleja la cámara en las escenas de batalla, eludiendo en lo posible la sangre. He aquí por qué se agradece hasta tal punto la presencia de un personaje como el de Amonio, estupendamente interpretado por Ashraf Barhom: arquetipo de lo más chungo del cristianismo de entonces, él sí es sucio, oscuro e inquietante. Los demás, empezando por el guatemalteco Óscar Isaac, que aquí encarna a Orestes y será el principe Juan en el Robin Hood de Ridley Scott, son un poco demasiado perfecto; demasiado guapos, demasiado peinados, demasiado bien vestidos. En menos palabras: poco creíbles.

El esmerado Amenábar consigue una buena película. La recreación histórica es de alabar. La partitura de Marianelli convence. Tiene el notable asegurado. El final eleva la nota del siete al ocho (hay emoción, le da dignidad al personaje de Hipatia). Pero no llega al nueve que sí merecía Los Otros. Le falta ese intangible, el de la brillantez, el que no garantizan 50 millones de euros.

Posteado por: Pablo | Octubre 25, 2009

Estrenos 23 de octubre

Mal asunto cuando la polémica calificación de una película -y su posterior cancelación- es lo más destacado del fin de semana. Pero así es el tiempo que nos ha tocado vivir:

-El imaginario del doctor Parnassus: Terry Gilliam, ex Monty Python, es un tipo que parece empeñado en conseguir que, bajo ningún concepto, se le cuelgue la etiqueta de convencional. Puede estar tranquilo, porque esto no ocurrirá jamás. Lo demostró con creces en Time Bandits, Brazil y 12 monos, por citar tres ejemplos. Ahora prepara lo impreparable, su versión de Don Quijote, que va camino de convertirse en otro fiasco. Pero de momento estrena esta cinta que pasará a la historia por ser la última del malogrado Heath Ledger. De hecho, el hombre que mejor ha encarnado al Joker falleció antes de que concluyera el rodaje, y amigos tan ilustres como Johnny Depp, Colin Farrelll y Jude Law echaron una mano. Lo dicho: rarita y con el aliciente de ver a Ledger por última vez.

-Millenium 2: Adaptación de la segunda entrega de la trilogía del sueco Stieg Larsson, sobre el periodista Michael Blomqvist y la hacker Lisbeth Salander. Llega en un momento en que ya ha pasado la fiebre Millenium, con el tercer volumen hace tiempo publicado y con los devoradores de best-sellers en busca de nuevos horizontes. Como mero producto fílmico, tampoco aporta gran cosa, a no ser que se desmarque de su antecesor, un thriller correcto que habría perdido fuelle sin el amparo de su espejo literario. Probablemente esta Millenium 2 sea pasto exclusivamente de los más fans de la saga.

-500 días juntos: Comedia romántica a mayor gloria de Joseph Gordon-Levitt, el crío de Cosas de marcianos, al que vimos comportarse adecuadamente en la interesante Brick; y de Zooey Deschanel, correcta en su breve papel en Casi famosos y desastrosa en El incidente. En Estados Unidos tuvo una buena taquilla.

-Toy Story 3D: Pues eso, con la excusa de las 3 dimensiones, vuelven a pasar la primera entrega de la joya de Pixar. Aquí, al revés: malos datos en Estados Unidos.

-Edén al Oeste: Dramón de esos que le gustan al griego Costa-Gavras. Durillo de digerir.

-Bloque de españoladas: After, Bullying, Shevernatze.

Y después está el caso Saw VI, que como ya es bien sabido, recibió una calificación X por violenta -primera vez en la historia- ; su estreno se ha cancelado mientras la distribuidora, Buena Vista, recurre la decisión. Lamentable.

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